Componentes mecánicos clave en una puerta corredera sobre guías
- Puertas Graells

- hace 7 días
- 2 Min. de lectura
Las puertas correderas sobre guías son muy habituales en garajes comunitarios, industrias y accesos residenciales debido a su resistencia, simplicidad mecánica y facilidad de uso. Para que funcionen correctamente y de manera segura, es fundamental que sus principales componentes mecánicos se encuentren en buen estado.

En este artículo explicamos cuáles son los elementos esenciales de su sistema de desplazamiento y por qué su mantenimiento es tan importante.
1. La guía del suelo
La guía del suelo es el carril metálico por el que se desplaza la puerta. Su correcta alineación y fijación garantizan que la puerta avance de forma estable y sin desviaciones.
Cuando la guía está desgastada, deformada o presenta suciedad acumulada, puede provocar:
Vibraciones o movimientos irregulares
Desgaste prematuro de las ruedas
Bloqueos o descarrilamientos
Por ello, mantenerla limpia, recta y sin deformaciones es clave para la seguridad y la durabilidad del sistema.
2. Las ruedas y rodillos que sujetan la puerta
Las ruedas y rodillos soportan el peso de la puerta y permiten su desplazamiento suave sobre la guía. Si están en buen estado, la puerta se mueve con fluidez y sin ruidos.
Cuando empiezan a desgastarse pueden aparecer:
Ruidos metálicos
Golpes al iniciar el movimiento
Mayor esfuerzo del motor (si es automática)
Riesgo de bloqueo
Una inspección periódica evita fallos graves y alarga la vida útil del conjunto.
3. El tope de seguridad para evitar el descarrilamiento
Un elemento fundamental —y a veces poco valorado— es el tope de seguridad.Este componente está diseñado para impedir que la puerta salga de la guía o descarrile, especialmente en caso de impacto, obstrucción o fallo mecánico.
Su papel es clave para:
Proteger a los usuarios
Evitar daños materiales
Prevenir accidentes por caída o desplazamientos bruscos
Un tope deteriorado o inexistente supone un riesgo importante de seguridad.
¿Por qué es tan importante el mantenimiento preventivo?
Aunque una puerta corredera pueda parecer sencilla, toda la carga y el movimiento recaen sobre estos componentes mecánicos. El uso diario, el polvo, la humedad y la intemperie provocan desgaste progresivo.
Un mantenimiento profesional permite:
✔ Detectar problemas antes de que se conviertan en averías
✔ Evitar descarrilamientos o bloqueos inesperados
✔ Reducir costes de reparaciones futuras
✔ Garantizar la seguridad de los usuarios
✔ Mantener el cumplimiento normativo
Seguridad y normativa: un compromiso permanente
Además del estado mecánico, las puertas correderas deben cumplir con las exigencias del Marcado CE y la normativa vigente en materia de seguridad. La evaluación periódica de riesgos permite identificar mejoras necesarias y priorizar la protección de las personas.
Conclusión
Las puertas correderas sobre guías son sistemas robustos y fiables, siempre que se garantice el buen estado de sus guías, ruedas, rodillos y topes de seguridad. Con un mantenimiento preventivo adecuado, no solo se mejora la durabilidad de la instalación, sino que se protege lo más importante: la seguridad de los usuarios.
.jpg)



Comentarios